💪Shaker GRATIS en compras mayores a $999⭐

Guía alimenticia para cuidar el corazón

por Contacto Soccer en February 03, 2022

 

Cuidar y prevenir cualquiera enfermedad o afección en el corazón, debe ser una prioridad para todos nosotros.

La salud del corazón es un pilar muy importante para mantenernos con vida y disfrutar de muchas cosas.

Sobre todo, cuando las principales muertes en México y gran parte del mundo, se deben a situaciones patológicas en este órgano que no ha dejado de trabajar desde que nacemos.

 

La importancia de la alimentación

Un secreto a voces es que nuestra dieta tiene un impacto directo en nuestra saludo.

Y cuando trasladamos esto sobre la salud cardiovascular, lo que decidimos comer o excluimos en nuestra alimentación es un factor ampliamente proporcional al estado de salud y enfermedad de nuestro corazón, de nuestras venas y arterias, y al funcionamiento de estas.

De hecho, una mala calidad de la dieta está fuertemente asociada con un riesgo elevado de morbilidad y mortalidad por enfermedad cardiovascular, así como también existe informaciones recientes sobre como ciertos patrones o dinámicas de alimentación saludables y sostenibles tienen efectos muy favorables en la salud del corazón.

 

Guía para cuidar el corazón

Una forma práctica de facilitar el cuidado del corazón es por medio de una guía  con recomendaciones basadas en una dieta publicada por la Asociación Americana del Corazón.

El objetivo de esta es ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares y fortalecer la salud.

 

1.- Mantén un peso saludable y controla las porciones de tus alimentos

Mantener un peso corporal saludable durante toda la vida es un componente importante en la reducción del riesgo de la enfermedad cardiovascular.

Por lo que acciones como incluir la actividad física en nuestra rutina diaria y el control de las porciones de los alimentos son puntos clave para poder lograr esta primera meta.

 

2.- Aumenta el consumo variado de verduras y frutas

Se tiene evidencia fuerte y consistente de estudios observacionales que han documentado que los patrones dietéticos rico en frutas y verduras, se asocian con un riesgo reducido de enfermedad cardiovascular, así como la diminución de mortalidad.

Ante esto el consumo de frutas y verduras se puede basar en la amplia gama de colores que estos nos ofrecen, entre más variedad de colores de estos alimentos mucho mejor, de igual forma es aconsejable el consumo de forma entera para el aprovechamiento de la fibra que estos nos aportan, y evitar el consumo en jugo o extracciones.

Es válido el consumo de verduras y frutas congeladas, pero evitar el consumo de estos con la adición de azúcares, sales u otros conservadores.

Otra recomendación es el consumo local y de temporada lo cual permite menor gasto y apoyo a la economía local.

 

3.- Prefiere y elige los cereales integrales

Las opciones son muchas, arroz integral, panes integrales, avena, amaranto, maíz, pastas integrales, camote, quínoa.

Los estudios demuestran que la ingesta diaria de alimentos elaborados con cereales integrales, tiene un impacto positivo contra  enfermedades cardiovasculares.

 

4.- Prefiere fuentes de proteína saludables

Que tu prioridad sea proteínas vegetales como frijoles, lentejas, garbanzos, soya como el tofu, tempeh, nueces, almendras, cacahuates, semillas de chía y linaza.

Estos alimentos vegetales además de la proteína nos aportan gran fuente de fibra dietética, siendo este grupo de alimentos relacionados con la buena salud de corazón, de venas y arterias, disminuyendo probabilidades de muerte y cualquier otra situación patológica.

En segunda instancia dale elección a pescado saludables. El consumo de este tipo de alimentos es muy favorecedor en la salud cardiovascular al aportar una buena fuente de grasas omega 3 sobre todo cuando se sustituye carnes rojas por este tipo de alimentos.

Si elijes lácteos que sean bajos o sin grasa y en cuanto las carnes que sean blancas como la de pollo o pavo.

Ya que los patrones dietéticos que incluyen las carnes rojas y carnes rojas procesadas se han asociado con mayor incidencia y mortalidad de enfermedades cardiovasculares, masa corporal y circunferencia de la cintura elevada, aunque la magnitud de la asociación es menos fuerte en la carne roja que el de la carne procesada.

 

5.- Consume grasas buenas

Elige consumir aceites vegetales, aguacate y frutos secos que nos aportan grasas buenas, evita el consumo de aceite de palma, coco, manteca de cerdo, mantequilla, margarina y aceites hidrogenados.

Sólida evidencia científica demuestra los beneficios cardiovasculares de las grasas buenas, en particular, cuando sustituyen a las grasas saturadas e hidrogenadas.

Los efectos cardioprotectores de grasas no saturadas, incluyen la reducción de las concentraciones de colesterol malo (LDL) y el riesgo de enfermedad cardio y cerebrovascular, aumento del colesterol bueno (HDL). Recuerda que la grasa no se tiene que eliminar de la dieta, solo es elegir la más adecuada.

 

6.- Minimiza el consumo de alimentos ultra-procesado.

¿Cómo puedes reconocer un alimento ultra-procesado?

Bien fácil, tiene que tener más de cinco ingredientes en la lista, además de contener nombres raros de sustancias que hasta es difícil de pronunciar, también es muy común que tengas añadidos saborizantes, colorantes, conservadores, grasas trans, exceso de sodio, de azúcar y de grasa en general.

 

7.- Reduce el consumo excesivo de bebidas y alimentos con azúcares añadidos

Los azúcares agregados se han asociado consistentemente con riesgo elevado de diabetes tipo 2, cardiopatía coronaria y exceso de peso corporal.

Evitar usar en demasía la azúcar de mesa, así como leer bien las etiquetas de los alimentos para identificar posibles puestas de azúcar al alimento, recuerda que la azúcar tiene muchos nombres por lo que debes estar pendiente de esto.

 

8.- Elige comer con poca o sin nada de sal

Acostúmbrate a comer sin sal o disminuir el consumo, el paladar se acostumbra a lo que le das.

Existe una relación directa entre la ingesta de sal (cloruro de sodio) y la presión arterial.

En estudios se demostró que una ingesta reducida de sodio se asocia con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular.

Recuerda que en general, la sal no es mala; pero el consumo excesivo si lo es, es cuestión de consumirla con moderación.

 

9.- Sobre el alcohol

Si no bebes, no comiences, si bebes controla la ingesta. La relación entre la ingesta de alcohol y las enfermedades cardiovasculares es compleja.

El riesgo varía entre cada persona, ya que influeye el tipo de alcohol que se consume, la edad de la persona, el peso y el sexo.

Así que la recomendación es moderar su consumo y evitarlo lo más que se pueda.

 

10.- Adhiérete a un estilo de vida, no a una dieta

En donde sea que estés, en cualquier momento y hora, un estilo de vida saludable se aplica y no cuesta hacerlo tanto en la motivación como en la disciplina.

Seguir una dieta por obligación y por compromiso no siempre es sostenible, se termina dejando y renunciando.

Aplicar las recomendaciones anteriores es una forma de crear hábitos y patrones de alimentación saludables a tu corazón, es cuestión de adoptarlos y ponerte en marcha desde hoy.

 

Conclusión

Desde que nacemos hasta el día de hoy, el corazón nunca ha pedido cinco minutos para irse a tomar un café.

Esta bomba tan eficiente en su anatomía y fisiología tiene que cuidarse y proveerse de lo mejor, siendo nosotros responsables de esto.

Te invitamos a concientizar el cuidado y la salud de tu corazón desde la alimentación, es la mejor inversión que puedes hacer.