La práctica del ejercicio es fundamental para mantener una buena salud y poder desarrollarnos de mejor manera en cada área de nuestras vidas. A lo largo de los años existe una discrepancia acerca los momentos adecuados para poder realizar ejercicio y los beneficios en los diferentes horarios del día.
Cada persona presenta características diferentes (somatotipo, metas, disponibilidad, tiempo, etc.) de las cuales se debe de tomar en cuenta al momento del ejercicio o si eres entrenador, al momento de elaborar un plan de entrenamiento.
A NIVEL HORMONAL
Cada persona tiene un ritmo biológico y a lo largo del día produce hormonas, estos ritmos biológicos se llaman “Ritmos circadianos”.Si nuestro estilo de vida es saludable estos ritmos circadianos lo tendremos a nuestro favor, por el contrario, si llevamos un estilo de vida poco saludable (mala alimentación, poco descanso, nulo ejercicio, etc.) nuestras hormonas estarán desajustadas e impactaran de manera negativa en nuestra salud.
Existen investigaciones que hacen énfasis al papel de la actividad física como sincronizador de nuestro ritmo circadiano, todas estas investigaciones parten gracias a Cabri et al (1988), en donde se relacionó por primera vez la variación diurna de la presión arterial con la actividad física en humanos.
Nuestro ritmo biológico influye en áreas como: presión de la sangre, temperatura corporal, nivel de hormonas y frecuencia cardiaca. Todos esos elementos predisponen a nuestro cuerpo al momento de hacer ejercicio.
EJERCICIO EN LAS MAÑANAS
Un estudio realizado por la Universidad de California en Irvine (USA.) y publicado en la revista científica Cell Metabolism, asegura que en las mañanas es la mejor hora para realizar ejercicio, ya que en este horario beneficia a nuestro metabolismo y que durante el ejercicio nuestro cuerpo segrega las hormonas encargadas de la felicidad (endorfinas, dopamina y serotonina) y así estaremos de mejor humor para desempeñar de mejor manera nuestros deberes cotidianos.
Para el aumento de masa muscular, se recomienda realizar ejercicio antes del mediodía, o a la última hora de la tarde, ya que las hormonas ayudarán a cumplir estos objetivos.
Realizar ejercicio en las mañanas es una buena manera para prevenir circunstancias (laborales, familiares, escolares, etc. ) que surjan a lo largo del día y así, no perder el día sin entrenar y/o hacer ejercicio.
EJERCICIO EN LAS TARDES
En los horarios de la tarde nuestro metabolismo empieza a disminuir y con la práctica del ejercicio el metabolismo se acelera, logrando que después del ejercicio nuestro cuerpo siga consumiendo calorías (mayor ritmo si se realizará ejercicio en la mañana), siendo idóneo si nuestro objetivo principal es perder grasa.
Otro punto a favor de hacer ejercicio en la tarde es que nuestro cuerpo tiene más fuerza y podemos desempeñar de mejor forma cada ejercicio o entrenamiento y el riesgo de lesiones disminuye.
Una de las desventajas que presenta el horario de las tardes es que en ocasiones físicamente llegarás cansado por tu horario laboral e impactará en tu performance.
Otra desventaja son los imprevistos que te pueden surgir y de esta forma no puedas cumplir con tu rutina física/deportiva del día.
EJERCICIO EN LAS NOCHES
Mucha gente tiene la idea de que realizar ejercicio antes de dormir les ayudará a descansar de mejor manera, pero dentro de las tres opciones para realizar ejercicio, es la que menos se recomienda.La aparición del insomnio es algo de lo más común en personas que realizan ejercicio antes de ir a dormir.
La adrenalina que se genera y se relacionada al aumento del ritmo cardiaco en el ejercicio provoca el insomnio en algunas personas, ya que el cuerpo posterior al ejercicio o práctica deportiva necesita de un tiempo para recuperar la calma.
Estudios realizados durante los años 1995-2002 muestran que realizar ejercicio intenso durante la noche produce un retraso de fase de los ritmos internos por lo que se tiende a retrasar el centro del sueño hacía la madrugada.